Acerca de Zona D
Este mes
 
 

En las sociedades modernas, extraordinariamente complejas y heterogéneas desde múltiples puntos de vista, el valor de la "diversidad" se consolida de forma creciente como uno de los parámetros a partir de los cuales se evalúa la actividad televisiva por lo que, en sus distintas acepciones, aparece en la regulación de la programación televisiva de la UE, (Informe del Grupo de Alto Nivel, 1998), o la regulación de países como el Reino Unido, Holanda, Finlandia, Dinamarca, Italia, Japón, Canadá o los EUA.

Sin embargo, la diversidad de la programación se asocia a menudo y de forma simplista al incremento del número de canales con el consiguiente incremento en la libertad de elección por parte del telespectador. Así por ejemplo se constata en uno de los célebres informes realizados durante el mandato de M.Thatcher, Competition, Choice and Quality (Londres, Home Office, 1998).


A raíz de estos argumentos, normalmente de corte liberal o neoliberal, se han realizado una cantidad significativa de estudios nacionales y de estudios comparados en los que se evalúa la bondad de dicha premisa. En general, lo que muestran de forma contundente es que un incremento en el número de horas de emisión no se traduce necesariamente en un aumento significativo de la diversidad, sino que a menudo se traduce en una disminución global de esta diversidad (Ishikawa, 1996). Como razones de todo ello se esgrimen, por ejemplo, las economías de escala o el miedo a innovar por parte de los operadores, hecho que se traduce en la repetición de formatos de éxito, la copia de ideas originales que funcionan en otras cadenas y las reposiciones de programas, series o películas de gran tirada de audiencia.


En la mayoría de los países sin embargo, la evaluación de la diversidad global de la programación y, de forma específica, la contribución que cada una de las cadenas tiene en la oferta de esta diversidad es una tarea todavía pendiente. El incremento en el número de canales por un lado y, por otro, la más que probable necesidad de rendir cuentas, especialmente por parte de las cadenas con la obligatoriedad de prestar un servicio público, va a convertir en ineludible la evaluación de su contribución al conjunto del sistema televisivo; una evaluación no solo cualitativa sino también de índole cuantitativa.


Por todo ello y a raíz de la inmediata generalización de los soportes desde los cuales va a emitirse la programación televisiva, -no sólo televisión por satélite, sino también televisión por Internet y a través de los teléfonos móviles-, la exploración de los distintos sistemas, dimensiones y medidas desarrolladas para la evaluación de la Diversidad de la programación se convierte en una tarea extraordinariamente pertinente…

 

En ese contexto, Canal 22 ofrece Zona D, una barra única en la televisión en México destinada a la diversidad sexual. 

 

 

Análisis tomado de Analizar la diversidad de la programación televisiva. Identificación de dimensiones y construcción de indicadores de Eva Pujadas Capdevila, publicado en El Portal de los Estudios de Comunicación.